- Speaker #0
Buenas noches, capítulo 4. Vamos a hablar de todavía en los mismos años, pero cuando estábamos nerviosos porque podrías quedar embarazada y no sabíamos cómo protegíamos de todo lo que hacíamos para poder cuidarnos. O sea, yo me acuerdo que nos quitábamos con el calendario. O sea, de partida cuando empezamos yo creo que usábamos condón. Tú tomabas y pastillas. Conmigo no tomabas pastillas o las dejábamos, las dejaste de lado. No me acuerdo. Lo que sí me acuerdo es que usábamos condón, pero lo chistoso de esto en realidad me da hasta vergüenza. Decir, es que los condones no me los compré yo porque vi que éramos machinos.
- Speaker #1
O sea, podrías.
- Speaker #0
Podría, me lo compré.
- Speaker #1
De vergüenza, ¿no?
- Speaker #0
Pero resulta que mi madre siempre fue bien abierta de mente. Y cuando supo, mucho tiempo antes, que yo había empezado a tener relaciones sexuales, me empezó a financiar con condones.
- Speaker #1
y no eran cualquier ¿cuánto venía en la cajita?
- Speaker #0
no me acuerdo pero lo más chistoso es que era súper raro porque eran cualquier tipo de condones era casi como que me estuvieran comprando juguetes ¿te acordáis? eran condones que venían con sabores o sea estamos hablando que estamos en los años 90 entonces eran condones importados las cajitas eran Gracias.
- Speaker #1
las cajas lindas que hasta el día ahora tengo,
- Speaker #0
ah no, pero no son las que me regé de Chile eran cajitas que parecían como condón en conserva, ¿verdad? eran como de color dorado eran verdadero condón en conserva entonces tú lo abrías como una caja de conserva y venía el condón ahí quedado y guardábamos los envases tan bonitos que eran los envases Sabores, colores, siempre andábamos probando.
- Speaker #1
¿Texturas?
- Speaker #0
Texturas también, de veras, texturas diferentes con formas. Y así nos cuidábamos. El problema era cuando se me acababan. Daba como vergüenza ir a decirle a mi mamá que me diera. Y ahí teníamos que andar buscando información. Yo creo que buscamos información, preguntamos.
- Speaker #1
Había un libro, te voy a decir, había un libro que se le daba información. ¿El Kamasutra? No, no hay que ver. Era un libro de la libertad que salía en arte y formación así de los puntos G. Era una cosa muy rica.
- Speaker #0
Yo creo que un poco de nuestro primer pololeo mezclado con cosas que hablábamos, cosas del libro. Yo creo que había como una feria artesanal que vendía cosas para adolescentes también. Yo creo que Internet,
- Speaker #1
pensándolo bien,
- Speaker #0
no tenía Internet. Sí,
- Speaker #1
pero en la escuela no iban a montar esas cosas.
- Speaker #0
Internet había en los cafés Internet y en la escuela. Sí, pero...
- Speaker #1
que pagar por segundo no, tiene que haber sido un libro de adolescente que existía porque ahí estaba la cuestión del punto G de la próstata masculina de acuerdo de ese libro ya,
- Speaker #0
pero no vamos a hablar de ese tema no vamos a hablar de ese tema todavía entonces la cosa es que juntamos toda la información de lo que había y empezamos yo creo que a probar a probar a hacerlo sin condón Gracias. pero con el calendario. Y lo primero que nos empezamos a arriesgar porque leímos...
- Speaker #1
En los días después. En los días después.
- Speaker #0
O sea,
- Speaker #1
decíamos...
- Speaker #0
Los siete días después y los siete días antes. Y los días antes no estábamos seguros. Pero igual tú tenías tu regla bien fija. Así que podíamos... Teníamos un calendario chiquitito que lo habían... No,
- Speaker #1
los moteles.
- Speaker #0
Ah, de verdad. El calendario del motel.
- Speaker #1
Qué lindo.
- Speaker #0
Sí, ese calendario del motel lo hace...
- Speaker #1
Eh. desde ahí que empezamos con esa, tú ya la tenías de antes.
- Speaker #0
En ese momento no dominábamos tanto el sistema, pero sabíamos que teníamos como siete días después de la regla que no estabas fértil, y nosotros nos dijimos vamos a ocupar los primeros tres días después de la regla para poder hacer el amor. Así que esos tres días nos poníamos de acuerdo, tratábamos de siempre estar juntos y andábamos por todos lados. a veces nos pasábamos al cuarto y no me acuerdo si en ese tiempo ya sabíamos que la mitad del mes eran tus días fértiles yo creo que no
- Speaker #1
Eso no lo sabíamos. Igual esa cuestión no lo sabíamos de la escuela y eso, así que...
- Speaker #0
Yo no estoy seguro si sabíamos eso. Yo lo único que sabía era que como que ocupábamos los tres primeros días después de la regla y sabíamos que habían días antes de la regla.
- Speaker #1
Pero no ocupábamos 15 días juntos, sino antes.
- Speaker #0
Y cuando los pasábamos porque andábamos muy calientes. andábamos todo el mes agarrando dos manos porque no...
- Speaker #1
Nunca tuvimos miedo. Sí, sí,
- Speaker #0
hubieron varios, varios, varios tiempos. En mi diario está escrito ahí. Sí,
- Speaker #1
nos confundamos. Ah, claro,
- Speaker #0
era miedo infundado, pero no era miedo a miedo, pues nada, preocupado, ya te llegó, ya te llegó. Yo creo que el miedo de todos los adolescentes... ¿Nunca tuviste atraso de nada? ¿Nunca tomaste nada? No,
- Speaker #1
contigo no.
- Speaker #0
¿Conmigo no? ¿Con quién tuviste atraso?
- Speaker #1
No sé, nunca contigo no. No te atraso nunca, jamás, pues te dije. ¿No? ¿Qué estaba pensando ahora? En la pastilla del día después que nos tomamos.
- Speaker #0
Pero eso es una historia que va a venir más adelante.
- Speaker #1
¿Estamos aquí en el cuánto?
- Speaker #0
Estamos todavía en el 99, yo creo.
- Speaker #1
No, nunca. Te acuerdas que cuando fui al doctor para tener a los hijos, yo estaba preocupada y que nunca había tenido un susto.
- Speaker #0
Tuvimos suerte. Tuvimos suerte en esos años. Yo creo que nuestra manera de protección era esa y condón. Y terminar afuera más encima también. Yo creo que ni siquiera terminaba adentro. O sea, ocupábamos esos tres días, pero terminábamos fuera. Y cuando terminaba adentro era con condón. Bueno,
- Speaker #1
mentira,
- Speaker #0
lo revisaba y le ponía el color. De veras, sí, tenés razón. Cada vez que usábamos condón, más encima, a veces como lo hacíamos escondido, teníamos que...
- Speaker #1
Como ayer te lo escondías. Siempre.
- Speaker #0
Sí, no, pero es que me acordé de veces que era tan a la rápida que lo hacíamos porque había gente en la casa y yo me iba con el... Gracias. con el condón puesto y me lo sacaba en la calle. Sí, varias veces. Varias veces, sí. Sí, me lo dejaba puesto, me subía el pantalón con el condón puesto.
- Speaker #1
¿Sale en la calle?
- Speaker #0
En la calle, así cuando iba caminando a tomar el taxi para la casa.
- Speaker #1
¿Y qué es lo que tenías para fuera,
- Speaker #0
qué? O sea, me metía la mano, pero si yo no iba con jeans, pues cuando eran esos tiempos yo andaba lo más cómodo del mundo, andaba con buzo deportivo, así que me metía la mano, me la sacaba. Pero es verdad que me pasó, se me había olvidado ese detalle, que lo revisaba. Me lo sacaba, lo revisaba, lo juntaba, veía que no le salía aire por ningún lado, lo amarrábamos. Hacíamos bien las cosas, hacíamos bien las cosas como tenía que hacer. ¿Y de qué otra manera nos cuidábamos? De ninguna más, de ninguna más. Siempre nos preguntábamos cómo lo harían nuestros amigos, pero finalmente parece que nuestros amigos no andaban para nada en eso. Éramos como los más avanzados.
- Speaker #1
¿Los amigas tuyos, los niños?
- Speaker #0
Claro, o sea, ellos no andaban para nada cerca de eso. Nunca hicieron nada. Yo después supongo que nunca pasó nada entre ellos. y yo creo que pocos alrededor de nosotros andaban en eso, yo creo que andábamos como bien avanzados. El hecho de haber tenido... Yo no creo que tenía amigos más grandes en ese tiempo. ¿Que andaban en eso? No,
- Speaker #1
obvio.
- Speaker #0
Pero yo me acuerdo simplemente que cuando ya empezamos a darle duro a la cosa ahí... Ya como que no me interesaba agrandar mi círculo amistoso. Yo creo que,
- Speaker #1
en resumen, como lo dije hace unos minutos,
- Speaker #0
creo que hicimos las cosas bien o quizás tuvimos demasiada suerte. De ninguno de los dos lados teníamos nuestros padres que nos decían o que nos enseñaban cómo cuidarlos. Viendo que alrededor de nosotros varios compañeros y amigas de nuestra edad empezaron a quedar embarazadas, yo creo que tuvimos suerte. Bueno, un poco ingrato decir que yo no tenía nada y la verdad es que yo con mi abuelo, mi abuelo, yo desde que tenía 11 años, me da mucha risa porque me preguntaba si iba con contones en los bolsillos y yo con suerte a los 11 años tenía conciencia que el pene servía para otra cosa que para orinar. Pero al menos tenía ese lado. Pero si no, yo creo que nuestros padres empezaron a preocuparse como cuando ya llevábamos como cinco años de pololeo, que quizás en su mente recién ahí habíamos empezado. Ni se imaginaban que tú y yo éramos nuestro segundo, nuestra segunda persona.
- Speaker #1
Bueno,
- Speaker #0
pues yo creo que eso es todo por este capítulo. El próximo vamos a contar, ya avanzando más en el tiempo, nuestra primera Ida a un motel, a un motel de verdad de adultos, que no era el primero para mi querida.