Speaker #0Bienvenides a La Studer, la cita especial de una comunidad comprometida con la paz, los derechos humanos, la no violencia, el feminismo y la justicia social. Nos unimos para estimular el pensamiento y fomentar el debate. Juntas, exploramos ideas poderosas y acciones concretas para dar forma a un mundo mejor. Episodio 2. La casta puesta en evidencia. ¿Alguna vez has pensado en el racismo no sólo como una simple cuestión de discriminación, sino como una estructura invisible, un orden social rígido, comparable al sistema de castas de la India? Hoy vengo con entusiasmo a compartir los descubrimientos de Isabel Wilkerson, autora de uno de los libros más inteligentes que he leído en mi vida. Se intitula Casta, el origen de lo que nos divide. Un título que traduzco porque lo leí en inglés ya que no lo encontré en español o en francés. En este libro, Isabel Wilkerson demuestra y explica que el racismo no es solo una cuestión de prejuicios individuales, sino que se basa en un sistema rígido y estructural nombrado la casta. Porque realmente me gustaría que cada una y cada uno de nosotros leyera esta obra, pero al mismo tiempo tengo muchas ganas de compartir con ustedes los descubrimientos de esta genia. Exploraremos los ocho pilares del sistema de casta, aquellos que le permiten mantenerse, y veremos cómo se aplican a diferentes sociedades a lo largo de la historia. Desde Estados Unidos hasta India, pasando por Sudáfrica, España, Colombia e incluso la Alemania nazi, agárrate porque es un tema realmente conmovedor y luego podrás hacer tu propio análisis de la sociedad en la que te encuentras. La primera estrategia de los sistemas de casta es hacer creer que el orden social es voluntad de Dios o dictado por la naturaleza. Este primer pilar se llama voluntad divina y leyes de la naturaleza. De hecho, en general, los sistemas de castas a menudo se justifican por una creencia en un orden natural o divino. En Estados Unidos, la supremacía blanca se apoyó en interpretaciones bíblicas que afirmaban que los negros estaban destinados a ser sirvientes. En India, la casta de los Dalit, anteriormente llamados Intocables, lo volveremos a hablar, ha sido considerada durante mucho tiempo como una casta de los Dalits. como resultado de un castigo divino. Asimismo, bajo el apartheid en Sudáfrica, el gobierno justificaba la segregación como una necesidad natural. En la España colonial y en América Latina, el orden racial también se impuso con la religión. En Colombia, por ejemplo, se inventaron más de 20 categorías de población. La Iglesia Católica desempeñó un papel ambiguo y a menudo justificó la dominación de los españoles sobre los indígenas y los esclavos africanos, entre otros. Además, una vez que un orden se presenta como natural, hay que asegurarse de que sea permanente. Bueno, en un sistema de castas, se nace en un estatus y nunca se puede salir de él. Este pilar se llama herencia. La idea es que la casta se transmite por nacimiento y es inmutable. Isabel Wilkerson considera que si se puede actuar para salir adelante, entonces se trata de una clase social y no de una casta. En Estados Unidos, la regla de la única gota de sangre clasificaba a cualquier persona con un ancestro negro como negra. En India, ser Dalit significa permanecer Dalit, sin importar el éxito personal. Evidentemente, esta rígides también existió en la España colonial con un sistema de castas basado en el mestizaje. En Colombia, aunque la sociedad colombiana es oficialmente mestiza, representando finalmente una riqueza cultural única, las distinciones basadas en el color de piel persisten en las oportunidades económicas y sociales. Pero créeme, y algunos ya lo saben, Este contexto de desigualdades por la apariencia física también existe en Francia y en Europa en general. Así, el racismo estructural mantiene un orden heredado de la colonización. Por otro lado, en el sistema de castas está prohibido mezclarse. Este pilar es la endogamia y el control de matrimonios y reproducción. Sí, porque uno de los medios más poderosos para preservar un sistema de castas es impedir las uniones mixtas. Así que, evidentemente, no es tan actual en el ordenamiento jurídico, pero hay que saber que en Estados Unidos las leyes anti-mestizaje prohibieron los matrimonios interraciales hasta 1967. En India, los matrimonios entre castas siguen siendo mal vistos y pueden llevar a la violencia. En Sudáfrica, bajo el apartheid, las leyes de inmoralidad prohibían las relaciones sexuales entre blancos y negros con severas consecuencias judiciales. Asimismo, la Alemania nazi adoptó leyes que impedían los matrimonios entre aryos y judíos bajo el pretexto de preservar la pureza racial. Y esto me lleva al cuarto pilar del sistema de castas, pureza y contaminación. Es un título que se complica así, porque en el sistema de castas, los grupos dominantes deben permanecer puros y evitar el contacto con aquellos que consideran contaminados. Este pilar se basa en la idea de que las castas inferiores son impuras y que hay que evitar todo contacto con ellas. En Estados Unidos, la segregación racial se impuso en las escuelas, los autobuses, los restaurantes, entre otros lugares. También lo encontramos con los nazis, que prohibían ciertos lugares a los judíos. En India, los Dalits, también llamados intocables, como les decía anteriormente, aún son excluidos de ciertos lugares y profesiones. De hecho, la palabra intocable tiene realmente ese sentido de contaminación. Las castas superiores consideran que no deben tocarlos ni acercarse a ellos para evitar ser manchados o contaminados. Pero Wilkerson lo cuenta bien en su libro. En Estados Unidos había que evitar tocar a las personas negras. Y eso existe aún hoy. Yo misma fui testiga hace poco de una situación así en Colombia. Y francamente me indigné. tanto que es completamente absurdo. En fin, esos son algunos ejemplos y estoy segura de que podrías recordar muchas situaciones aprendidas o vividas que implicaría este pilar. Bien, para acentuar la separación entre grupos definidos, el quinto pilar, jerarquía de profesiones, limita a castas inferiores a trabajos considerados indignos. En Estados Unidos, los negros han estado limitados durante mucho tiempo a trabajos manuales o domésticos. En India, los Dalits son asignados a tareas de limpieza y eliminación de desechos, y lo digo de manera breve porque es peor que desechos. Durante la colonización española en América Latina, los indígenas y afrodescendientes fueron relegados a los trabajos más penosos, y hoy en día en muchos países, los inmigrantes y las minorías ocupan de manera desproporcionada los empleos más precarios. Continuando en la misma línea, el sexto pilar se basa esta vez en la creación de estereotipos negativos que justifican la marginación de las castas inferiores. Se llama deshumanización y estigmatización. Y esta deshumanización empieza por agrupar a todos en un mismo saco, porque la individualidad es la primera característica que pierden las personas estigmatizadas. En Estados Unidos, la idea inventada del negro perezoso y peligroso ha justificado políticas discriminatorias. Así, en India, los Dalits son percibidos como sucios e inferiores. Bajo la Alemania nazi, los judíos eran ... caricaturizados como manipuladores y ávaros para justificar su persecución. Y eso no se ha detenido. Los anuncios y películas estereotipados continúan representando a ciertas minorías bajo un prisma negativo, reforzando estas ideas preconcebidas. La idea de que los negros serían menos inteligentes, que las mujeres serían inferiores o que las culturas indígenas serían atrasadas, son herencias de este viejo sistema de castas. De pronto te preguntarás cómo hemos podido permitir y aún podemos permitir todo esto durante cientos de años. Bueno, según Isabelle Wilkerson, la única forma de mantener a un grupo entero de seres sensibles en un lugar artificialmente fijo, por debajo de todos los demás y de sus propios talentos, es a través de la violencia y el terror, psicológico y físico, para prevenir cualquier resistencia antes incluso de que pueda ser imaginada. Este es el séptimo pilar. Terror y violencia. y crueldad como herramientas de control. La casta dominante solo tiene que quedarse ahí y no hacer nada. En Estados Unidos, el linchamiento de negros fue una práctica común para disuadir cualquier cuestionamiento del sistema racial. El libro de Isabel Wilkerson relata crueldades monstruosas. En India, los Dalits aún sufren fuertes agresiones. En Sudáfrica, el régimen del apartheid utilizó la represión brutal para impedir cualquier contestación. Y una vez más, podemos ver que en nuestra época, este terror ha tomado formas modernas. La casta se ha transformado en el inconsciente de la sociedad. Podemos dar el ejemplo de las violencias policiales en Estados Unidos, que lamentablemente apuntan demasiado a menudo a las mismas poblaciones. Llegamos al octavo y último pilar del sistema de casta. Superioridad inherente versus inferioridad inherente. Es la idea de que la casta superior merece lo mejor en una sociedad dada y la casta inferior merece su destino. Este último pilar afirma que la inferioridad de ciertos grupos es intrínseca, es la esencia misma de las personas que lo componen, no solo en el plano social, sino también en el... el plano moral, intelectual e incluso espiritual. Esta percepción se utiliza para justificar su posición en la jerarquía y para mantener la opresión de la casta superior. En este contexto, los miembros de las castas dominantes desarrollan relatos y mitos que deshumanizan a los grupos inferiores, haciéndolos parecer menos dignos o menos humanos. En Estados Unidos, la idea inventada de que los blancos serían más inteligentes ha servido de base para las políticas segregacionistas. En India, la casta Brahman es percibida como espiritualmente e intelectualmente superior. Bajo el régimen nazi, la ideología arria de superioridad buscaba justificar la exterminación de pueblos considerados inferiores. Y créalo o no, hoy en día... estas creencias siguen arraigadas en nuestras sociedades a través de desigualdades en el acceso a la educación y a la representación política. Como habrán comprendido, aunque el sistema de castas se haya construido en diferentes territorios, todavía influye en nuestras mentalidades hoy en día y en todas las partes del mundo. Entender este sistema permite analizar mejor las desigualdades actuales. Porque estas estructuras jerárquicas no están fijas en el pasado, continúan moldeando nuestras mentalidades y nuestras sociedades. Aún después de la abolición oficial de las leyes de castas, sus huellas persisten en los imaginarios colectivos. Ningún grupo étnico o categoría racial es inmune a los mensajes que todos recibimos sobre la jerarquía de castas, por lo que nadie escapa a sus consecuencias. Por ejemplo, la exclusión de las mujeres de ciertas esferas de poder se basa en justificaciones similares de pobreza y roles naturales. Los pueblos indígenas a menudo son relegados a la marginalidad, considerados como vestigios del pasado en lugar de actores plenos del presente y del futuro. Pero entonces, ¿cómo resistir? Pues necesitamos deconstruir los estereotipos, cuestionar las ideas preconcebidas sobre ciertas categorías de personas. También debemos reconocer los privilegios, entender cómo los sistemas de castas benefician a ciertos grupos en detrimento de otro. Es igual e evidentemente necesario apoyar las luchas por la igualdad. Promover la educación, los derechos de las minorías y la justicia social. Pues el silencio ante el mal es en sí mismo el mal. Y por último, mezclémonos, amémonos, hagamos bebés con quienes amamos, sin distinción de raza, color, origen o cualquier categoría que la humanidad haya tenido la mala idea de inventar para dividirnos. Les invito encarecidamente a leer el libro de Isabel Wilkerson, así como a ver la película que relata cómo llegó a escribirlo actualmente. está disponible en Netflix. Y si el tema ha resonado en ustedes, les propongo continuar sus reflexiones. ¿Son conscientes de las jerarquías invisibles que nos rodean? ¿Cómo pueden, a su escala, contribuir a romper estas barreras invisibles? ¿Qué aspectos de la casta ven aún en la sociedad hoy? Nos encontramos de nuevo el 26 de marzo para el episodio 3. de la estudia.