Speaker #0Hoy toca un episodio muy especial, no tanto por la persona que está entrevistada, que soy yo, pero porque es un ejercicio muy curioso el de hablarse a sí misma y pasar del otro lado. La verdad es que no me mola mucho hablar en tercera persona. pero este desdoblaje de personas me lo ha sugerido Rocío, que trabaja conmigo, y como a mí me gusta jugar, pues aquí me vais a escuchar. Así que bienvenidas y bienvenidos a este nuevo episodio de ID Identidad, donde la que entrevista es la que está entrevistada. Y no es ni más ni menos que yo, Isabela Orux, fundadora de Light Up, la que ha lanzado este podcast y hace todo lo que puede para que las conversaciones que compartamos aquí... os aporten. ¿Por qué me parece gracioso contestar mis propias preguntas en este podcast? Pues primero porque me parece que nos va a permitir conectar más, me permite también entender a las personas que he entrevisto mejor y creo que darle el toque también de quién está detrás de todo para que entendáis mejor qué se está jugando en la cabeza que lanza el podcast. Y quizás también crear esta cercanía que me parece importante. Así que voy a seguir el mismo orden de preguntas que suelo dirigir a las personas que recibo en este espacio especial. Y voy a empezar con la primera que es Isabel, ¿quién eres? Bueno, creo que todavía estoy en eso de saber, descubrir, encontrar quién soy. Puedo definirme... con mi yo de ahora que he afianzado con la experiencia vital y mis procesos apoyados por mi trabajo que me han permitido mirar de cerca quién era desde bien temprano me definiría como un ser tremendamente emocional curioso y lleno de energía para algunas personas intensa o si le ponemos una etiqueta pues hiperactiva y a quien ¡Gracias a veces o a menudo incluso le puede costar poner límites. Un antiguo jefe mío me definía de forma no positiva como una mariposa. Pero a mí me gusta esta imagen de la mariposa porque creo que refleja bien la sensación de libertad de volar, la transformación que puede conllevar la creación de la identidad y porque me gusta probar y hacer muchas cosas a la vez. Así que eso quizás sería una definición de quién soy. Mucho más allá de las etiquetas que tengo también bien pegadas, que es que soy una mujer, que estoy acercándome a los 50, que soy pareja, que soy madre de dos hijos, hija, hermana, muy amiga de sus amigos. apasionada por mi trabajo, consultora, coach, etcétera, etcétera. Pero creo que lo que he dicho antes es lo que más me define. Así que si con esto no te he desanimado, vamos a pasar a la siguiente pregunta. ¿Cuánto hay de la verdadera Isabel en la Isabel profesional? Bueno, yo claramente lo hay todo. Pero seguro que si nos ponemos a hablar con mi familia o las personas en las cuales quizás me autorizo a enseñarme de forma más bruta, más auténtica, seguro que estas personas verán algunas facetas que no voy a mostrar en mi parte profesional. Obviamente la identidad conlleva una adaptación social y me pasa también a mí. cuando contesto todo A esta pregunta es porque creo que trabajar con personas está totalmente alineado con lo que me aportan, que es aprender, conocerme cuando me veo reflejada en lo que me cuentan, y que en este trabajo hay variedad, que es lo que hace que no me aburre, que tengo también una vertiente internacional. Y creo que he tenido muchísima suerte porque ya a los 27 años encontré lo que se me daba bien hacer y donde me podía desarrollar y donde podía ayudar. Y creo que por eso tengo la suerte de lujo de poder decir que por lo menos traigo gran parte de mí en mi faceta profesional. Y que esto lo debo mucho a mi entorno. He crecido en una familia donde la psicología era muy común. Hablábamos mucho, estudiábamos mucho estos temas. He tenido una madre que me ayuda muchísimo a hacerme las preguntas adecuadas pronto. Y eso ha permitido que con 27 años pueda encontrar esta identidad profesional muy pegada a mi identidad personal. ¿Qué peso tiene tu género, Isabel, en... tu identidad actual? Bueno, esta pregunta la he añadido porque a lo mejor no la hago a todo el mundo, pero me parecía interesante ya que el podcast Ideidentidad tiene como propósito ayudarnos a despegarnos de sesgos que pueden limitar la construcción de nuestras identidades y al final de una sociedad más inclusiva. Yo tiendo a pensar que he crecido fuera ¿Veis? del tema de la identidad de género, ¿vale? O por lo menos es lo que he pensado muchos años. Pienso que es verdad que mis padres, mi padre y mi madre, no me educaron con el género femenino en la cabeza. De hecho, mi padre me trataba como un chico en el sentido que me hacía hacer mucho deporte y a mi madre nunca le pasó por la cabeza promocionar. Cosas estereotipadas como por ejemplo toda la parte quizás de la imagen que hoy en día vemos mucho, sobre todo en las redes sociales. Así que realmente yo pensaba que nada de esto me estaba pesando. Hasta que empecé a trabajar y entré en un mundo muy masculino y me di cuenta que realmente había... más prioridad quizás o más espacio para los hombres en donde yo empecé a trabajar. Y ahí empecé a darme cuenta que había un cierto desequilibrio y sobre todo yo creo que fue cuando fui madre por primera vez. La maternidad es lo que me ha hecho darme cuenta del peso del género sobre mi identidad. Y es de hecho en este momento que monté un proyecto que se llamaba The Free Me Project, cuyo objetivo era ayudar a las mujeres a ser libres. de ser quienes querían ser. Esto lo compaginaba con mi papel de consultora en Krautheimer, la consultora donde trabajaba. Escribía artículos que realmente eran el reflejo de todas estas etiquetas de las cuales intentaba yo liberarme. Creo que el género ahora se ha convertido en algo para mí bonito, que quizás antes lo veía como un lastre. Y todo esto porque creo que tengo una pareja donde el reparto de tareas es en contra de los estereotipos y porque también me he dado cuenta de los beneficios que puede representar ser mujer en este mundo. Quizás, y para terminar, quizás no me daba cuenta, pero muy pequeña hay una anécdota que me gusta recordar. Es que yo siempre quería hacer pis como los chicos. Estaba obsesionada con esto. En el fondo creo que es que quería ser un chico, porque quizás lo que veía en lo que ellos podían hacer era algo más fácil, mejor. Y esta anécdota, que con el tiempo me hace reflexionar sobre el hecho de que lo que pensaba que era, que no quería o no estaba influenciada por el género. pues al final sí que estaba influenciada mucho más de lo que pensaba. Así que para mí la ITEP es una reconciliación entre todo esto porque el objetivo es ayudarnos a encender la identidad mucho más allá del género, trabajando temas de inclusión, trabajando y educando también a los adultos y a los niños en que se puede y se tiene que trabajar la identidad mucho más allá del género. Otra pregunta importante, Isabel. después de este comentario sobre el género. ¿Qué evento ha dibujado tu identidad actual? Bueno, esa es una pregunta muy importante y muy difícil de contestar porque hay un montón de eventos en mi vida que creo que han dibujado la identidad que tengo hoy. Voy a elegir dos que creo que son los que más me vienen a la cabeza. El primero es mi viaje a Sudamérica después de haber trabajado en Inglaterra. Ya había cambiado de rumbo, pero nos fuimos seis meses a viajar a Sudamérica. Y en el momento que teníamos que visitar Brasil, estuvo mi abuelo ingresado en el hospital a punto de morir y era justo en diciembre. Para mi cumple me había regalado dinero. Y con este dinero mi objetivo, y era también el objetivo de este viaje un poco iniciático que hacía, era reorientarme a nivel profesional. Y este dinero me ha permitido... Con 26 años decidí que quería dejar el derecho, porque no lo he mencionado, pero he estudiado Derecho de Mercantil Internacional. Me ayudó a hacer un Career Assessment para darle un cambio total de giro a mi carrera y es de ahí que empecé a trabajar en consultoría. Y el segundo evento que para mí ha dibujado mi identidad actual es que tuve un ectópico el 7 de octubre del 2009. Un ectópico es un embarazo extrauterino, casi muero. Perdí, estuve a punto de morir porque tenía dos litros y medio de sangre en la tripa. Esto me ha cambiado muchísimas cosas, entre ellas me ha quitado creo que muchos miedos. No me di cuenta después que esto me había afectado tanto, es un evento traumático, pero poco tiempo después, un año después, me quedé embarazada de mi hija. Y mi embarazo de mi hija fue un poco complejo porque fue cuando me di cuenta de lo que me había pasado. Y esto me ha dado muchísima energía, muchísima fuerza, yo creo, y me ha quitado muchos miedos de probar de hacer cosas que me apetecían. Y creo que, de hecho, este podcast viene mucho de esto, de qué me gusta hacer, por qué me gusta hacerlo y por qué no lo voy a hacer, porque de eso se trata. Si me gusta hacerlo y puedo hacerlo... pues hay que probarlo porque es otra puerta hacia mi identidad. Muy interesante, Isabel, lo que nos acabas de contar. Entonces, cuéntanos si hay algo en tu vida en lo cual te has sentido diferente y que quizás has intentado esconder para poder adaptarte. Bueno, hay que decir que siempre me he sentido diferente, tanto para cosas buenas como malas. Primero creo que a nivel emocional... He crecido en un entorno donde muy a menudo, cuando expresaba mis emociones, sobre todo de tristeza o me enfadaba, la respuesta de mi padre en particular era que estaba cansada y que por eso me tenía que ir a dormir, porque estaba reaccionando de forma exagerada. Y esto me hacía sentirme como muy rara, muy frustrada y sobre todo me hizo asociar el tener muchas emociones. con estar cansada y como que no era algo bueno que me tenía que ir a dormir. También me pasaba, pues estaba a lo mejor exultante, súper entusiasmada para cosas y también se me veía como muy intensa. Yo creo que me he reconciliado con mi hipersensibilidad mucho más tarde, de hecho hace muy poco, y creo que esto para mí me ha hecho sentirme muchas veces muy rara. Tener lágrimas en los ojos de alegría para muchas cosas. Esto ha sido como muy importante para hacerme sentir diferente. Y luego otra cosa en la cual me he sentido siempre diferente es mi ritmo en hacer las cosas. Creo que muchas veces se me ve o se me ha dicho que soy exagerada, que hago demasiadas cosas, que soy demasiado rápida, que no soy lo suficiente racional. Bueno, esta sensación siempre de que no encajas, que no eres como te gustaría, a mí incluso me ha llevado muchas veces... a querer ser la típica chica francesa, muy educada, muy suave, que no desborda, que hace todo como bien como tiene que ser. Y creo que me ha cohibido mucho y me ha hecho en muchos momentos un poco sentirme rara. Muy bien, bueno, pues entonces seguramente esto llamará la atención a algunas personas que quizás no me conocen del todo, pero creo que es interesante compartirlo. Cuéntanos alguna vez en la cual pensaste aquí tengo que esconderme un poco para poder encajar. Bueno, ya con lo que he comentado antes, claramente el tema emocional es algo que he escondido mucho. De hecho, con el afán de estar bien adaptada, que también, ojo, es algo que pasa mucho en las mujeres, en las chicas, se ve mucho también cuando hablamos de sobredotados o personas con altas capacidades, está demostrado que hay muchas mujeres que no saben que lo son porque las niñas tienen tendencia a sobreadaptarse. cosa que los niños no hacen. Entonces van a llamar mucho más la atención los niños que las niñas en clase y se van a diagnosticar mucho más los niños que las niñas. De hecho, el caso bastante típico es que una madre lleve a sus hijos o sus hijas a estar diagnosticados y salen diagnosticadas ellas también porque han vivido con este malestar de no encajar toda su vida. Entonces, bueno, yo creo que aquí esta sobreadaptación la he tenido... siempre he desarrollado muchísimo mi capacidad de observación y quizás de más joven se me veía como más apagada al comienzo y muchas personas se sorprendían de cómo era realmente. Entonces sí que me he escondido mucho detrás de alguna amiga más extrovertida, hasta los 17, en mi trabajo de consultoría para que me acepten, tenía que tener el pelo atado, trajes oscuros. No reírme demasiado porque me decían y pensaba que no era profesional hacerlo. Así que yo sí que me he escondido mucho, mucho para encajar. Entonces, si vamos luego a una penúltima pregunta, Isabel, ya que casi va acabando esta entrevista apasionante, hay que decirlo. Vamos a ver ahora la pregunta de tu identidad. ¿Superpoder o mochila demasiado pesada? Cuéntanos. Pues claramente ahora mi identidad es mi superpoder. Yo creo que vivo de ella, es lo que me permite conectar con personas, ayudarlas a brillar, ayudarlas a conectar con ellas, confrontarlas, porque como me he trabajado mucho mi identidad, he hecho muchos puentes entre mis raíces y las sigo haciendo y las raíces que estoy construyendo y los valores que he decidido de adoptar para mi propia identidad. Pues creo que es un superpoder, aunque ha sido una mochila quizás durante mucho tiempo. Última pregunta. ¿Cómo definirías tú el mayor cliché que se dice en cuanto a liderazgo? Bueno, esa es una muy buena pregunta. No sé quién la ha tenido, pero desde luego es excelente. Pues yo diría que el mayor cliché es pensar que hay una sola forma de liderar. Yo creo que hay muchísimos liderazgos. que el mundo está evolucionando y lo que valía antes ya no es tan oportuno. Que hay muchos rasgos del liderazgo vigente en las empresas que está basado, por ejemplo, en masculinidad hegemónica y que dejan de lado un amplio espectro de estilos de liderazgos. Que el liderazgo hoy en día es conectar con quien eres y vivir a la altura de tus valores y trabajarte y encontrar o crear el entorno. que te va a permitir poder expresarte a tu máximo potencial. Así que eso sería para mí el mayor quiche. También creo que es importante desdramatizar absolutamente todo en la vida, que el humor ayuda mucho en esto y que trabajándose, riéndose de uno mismo, de los demás, pues vamos creciendo juntos y que al fin y al cabo, hablando, conversando, nos entendemos muy bien. Así que, última pregunta para ti, Isabel. Danos una recomendación a base de tu experiencia sobre la identidad o incluso si pudieras rebobinar tu vida, ¿qué cambiarías en cuanto a tu identidad? Pues yo creo que no cambiaría nada. No por ser presentuosa, pero simplemente porque creo que la vida es un camino, la identidad se va construyendo. quitándose capas, conectando, escuchándose, descubriéndose, con lo cual no cambiaría nada. Ahora, estas vocesitas en el camino que te animan o te dicen, no, por ahí sí, por allá no, pues quizás me hubiera gustado que alguien me dijera, confía más en ti, escúchate más, explora aún más que la vida es larga y hay miles de puertas que puedes abrir y que te van a acercar a... a quién eres y al final a tu bienestar. Así que dale que no hay un camino recto, que el camino es con muchas vueltas y estas vueltas son bonitas porque son las tuyas. Así que vete y aprende de ellas. Bueno, muchísimas gracias Isabel por dedicarnos tiempo en este episodio de Identidad. Ha sido un placer tenerte con nosotros y te deseamos lo mejor y hasta muy pronto. Adiós, muchas gracias.