- Speaker #0
Hoy seguimos las huellas de lo extraordinario con América Parra.
- Speaker #1
¿Qué decisión puedes tomar? ¿Te vas a quedar sentada o te vas a quedar tirada en una cama todo el día? ¿A esperar que alguien venga a salvarte o a rescatarte y decirte no, Eso no es así, tienes que hacerlo así. ¿O es mejor explorar? Salir adelante y ver qué puedes hacer, hasta dónde puedes llegar. Y eso fue lo que hice.
- Speaker #0
Una mujer que salió de las condiciones más duras y ha logrado construir una vida exitosa. Empezó a trabajar a los seis añitos, guiada por su abuela. referente que perdió a los nueve años.
- Speaker #1
Si tú no te mueves, el éxito no va a llegar a ti. Tú puedes tener éxito levantándote todos los días, es que tu trabajo salga bien, pero ¿cuál es ese extra que tú estás haciendo que puede llegar a alcanzarte? el éxito un poquito más rápido.
- Speaker #0
A los 12 años se tuvo que independizar y hacerse financieramente independiente, ocuparse de su hermano menor que lo llevó a graduarse, costeándole todos sus gastos y acompañándolo casi como una mamá. Además, nuestra querida América es graduada de Administración de Empresas. ¿Cómo se alcanza lo extraordinario? ¿Cuál es el secreto del éxito? ¿Cómo se llega a lo más alto? ¿Es cuestión de suerte, genes o contactos? Ya acabamos. conmigo a la búsqueda de estas respuestas, preguntándole a aquellos que llegaron a lo más alto, a donde tú quieres llegar y se convirtieron en super latinos. Super Latinos Podcast con Carlos Malatesta, siguiendo las huellas de lo extraordinario. Bienvenidas sean todas y todos a un nuevo episodio de Super Latinos Podcast, siguiendo las huellas de lo extraordinario. Y hoy seguimos las huellas de lo extraordinario con América Parra. Bienvenida. Qué lindo que estén superlatinos, eres una superlatina.
- Speaker #1
Sí, oficialmente, bueno, Carlos, muchísimas gracias por la invitación, de verdad, para mí fue una sorpresa cuando me llegó la invitación, pero de verdad que estoy muy agradecida por estar aquí y ojalá que en este episodio muchas personas puedan escucharlo, puedan verlo y puedan recibir mi información, mi historia y que sea de inspiración también para ellos para que nunca, nunca se rindan.
- Speaker #0
Nunca se rinda. ¿Esa es la clave del éxito? Yo me pregunto, ¿cómo es posible que hayas construido todo lo que has construido, que te hayas construido a ti misma con esa fuerza, esos valores, que hayas salido adelante a pesar de tener quizás tantas adversidades? ¿Cuál es tu secreto del éxito? ¿Cuál es la fórmula para lograr lo imposible?
- Speaker #1
Realmente, para mí nunca hubo una fórmula, pero siempre estar atenta a los detalles. A mí siempre me ayudó a estar atenta a los detalles y tratar de analizar el comportamiento de cada una de las personas que a mí me rodeaba. Por ejemplo, mi pilar era mi abuela y realmente para mí siempre me he sentido identificada con ella y con todo lo que pude aprender, ya que era una mujer muy luchadora, muy echada para adelante, que dice uno, y realmente ella nunca, nunca se rindió. Ella siempre estuvo con la batuta en la mano para sacar adelante a su familia. Y más a mí, que en lo personal vivía con ella por situaciones muy adversas de mi madre, por decirlo así. Mi madre era alcohólica y mi abuela se vivió en la situación de tratar de acogerme y decir, mira, yo la puedo cuidar, yo la puedo sacar adelante realmente como ella se lo merece. Y pues el secreto sería nunca rendirse. Nunca rendirse en el sentido de ves cosas malas, ves cosas buenas, ves comportamientos malos, comportamientos buenos. Y siempre estuve rodeada con mi abuela en comportamientos buenos. Y cuando me tocó esa parte de estar con mi mamá, una vez que yo pierdo a mi abuela y pierdo ese pilar, pues allí dije, ok, esto para mí es bueno, esto para mí es malo. Y increíblemente... Gracias. A temprana edad dije, puedo tomar una decisión, yo puedo cambiar, yo puedo saber en este momento con la madurez que ya tenía en ese entonces de si coger un camino malo o coger un camino bueno. Y gracias a realmente lo que pude haber vivido, yo siempre escogí el camino bueno, siempre escogí seguir y pues nunca rendirme en el sentido de que, sabes, hay muchas personas que no llegan a este momento. Hay muchas personas que no están aquí, hay muchas personas que no van a despertar mañana, muchas personas que en este momento están en un hospital y yo dije, estoy entera, puedo continuar.
- Speaker #0
Qué lindo es, estoy entera, puedo continuar.
- Speaker #1
Sí.
- Speaker #0
Empezaste a trabajar a los seis años. Wow, yo tuve unas situaciones de vida cuando era niño bastante complicadas, pero no me tocó salir a trabajar a los seis años. Cuéntanos cómo fue eso. Sé que trabajabas con tu abuela. ¿Cómo se llamaba tu abuela?
- Speaker #1
Maritza.
- Speaker #0
La abuela Maritza. Cuéntanos cómo fue eso.
- Speaker #1
Mira, a mí me levantaban a las dos de la mañana porque teníamos que viajar carretera, teníamos que viajar como unas tres, cuatro horas. Teníamos que ir a los mercados porque yo soy de Venezuela. y específicamente en Marquisimeto, pero teníamos que viajar Valencia, Caracas, Maracay, en diferentes mercados, pero que en ese entonces éramos unos buhoneros, instalábamos rápidamente un toldito y comenzábamos a vender. Me acuerdo una anécdota de mi abuela que yo me quedé sentada y ella me dijo, no, párate, ven acá, así se vende. Y me agarró las manos y me puso a aplaudir. y dices a 1500 los vestidos entonces para mi fue como que un despertar porque honestamente si te pones a alguien ahorita a vender en la calle no vas a ver como hacerlo y entonces ahí comencé y es un mundo es un mundo totalmente diferente a lo que se puede vivir en una oficina en una corporación y para mi pues me tocó aprenderlo de esa manera Y me ayudó muchísimo en un futuro porque realmente ya más adelante me tocó trabajar de bonera y dije, ¿sabes qué? Yo sé cómo. Yo sé cómo hacerlo y puedo continuar, puedo salir adelante. Así que sí, fue bastante impresionante para mí porque tú a esa edad tú no tienes como saber si es bueno, si es malo, qué estoy haciendo, cómo lo estoy haciendo, lo estoy haciendo bien. Yo debería estar en mi casa durmiendo. estudiando, haciendo otra actividad, pero tenía que vivirlo, me tocó vivirlo, porque eso me enseñó a mí a salir adelante cuando ya era adolescente, y pues lo sabía hacer y lo continúo haciendo hasta que logré escalar un poco en los trabajos, y ahí sí me fui más al mundo corporativo que al... Al buhonero, pero a mí me encantó ser humano. Y al mundo de las ventas informales. Me encantó, me encanta. Sí, me gusta mucho.
- Speaker #0
Y dime una cosa, nos dijiste que tuviste la oportunidad de escoger entre el camino bueno y el camino malo, ¿no? Y tú siempre escogiste el bueno. Y me pregunto, ¿por qué? ¿Por qué tú sí escogiste el bueno? ¿Qué había dentro de ti o qué experiencias de vida tuviste? ¿Cómo es posible que tú siempre escogiste el camino bueno?
- Speaker #1
Mira, la verdad, mi abuela era una persona muy luchadora, pero tuvo un esposo bastante maltratador y eso también lo viví. Para mí eso era malo porque yo veía un sufrimiento de una mujer que para mí era mi ídola, en el sentido de que me cuidaba muchísimo y era la única referencia buena que yo tenía en ese momento y alrededor todos eran malos, en el sentido de que, ¿sabes? No salían adelante, no estudiaban, mis tíos, que eran sus hijos. Y eso a mí me ayudó más adelante cuando llegué a mi adolescencia y dije, qué feo. O sea, qué feo que una mamá que entregó todo y dio hasta lo último y ellos nunca se dieron cuenta. Uno de ellos, mi mamá, entonces dije, ok, pierdo la referencia de mi abuela automáticamente pues. ya a mis nueve me voy a vivir con mi mamá y vivía una situación totalmente diferente donde nadie salía adelante, solamente se quedaban ahí esperando que alguien, ocurriera un milagro y que alguien tocara la puerta de su casa y le diera, mira aquí está la comida para que alimentes a tus hijos y eso realmente no no era como una referencia la que yo tenía porque salíamos todos los días a trabajar y todos los fines de semana a trabajar y a vender en... en los mercados y fue un panorama totalmente diferente cuando me voy a vivir con mi mamá y dije, ok, esto no es lo que quiero, esto no es lo que a mí me motiva, porque hay que alimentarse, hay que salir adelante, hay que trabajar. Entonces, ahí fue cuando yo dije, ok, y me sorprende porque a esa edad me tocó hacerlo y me ayudó muchísimo. esto era lo que yo hacía y me iba bien y lo aprendí, lo puedo volver a hacer. Y pues pasaron tres años, ya yo iba ya a mis estudios del liceo y no tenía ni ropa para ir al liceo porque honestamente mi mamá no trabajaba. Y ni contar de la historia de mi padre porque pues algunas de las dudas en las cuales le hizo caer en cuenta a mi papá era si realmente era hija de él o no. Entonces había que descartarlo con un examen, a ver si eres o no eres. Igual nadie en ese momento como que puso de su voluntad y dijo sí, vamos a hacerlo, vamos a ver si realmente eres mi hija. Y a mí realmente me dio igual, no le presté atención, pero sí, eran dos... panoramas totalmente diferentes y no quería vivir ese panorama y tarde o temprano tenía que salir de allí.
- Speaker #0
O sea, como que viste las consecuencias de los dos estilos, ¿no? Si llevo mi vida de esta manera, voy hacia lo que mi abuela pudo construir. Si vivo mi vida de esta otra manera, voy hacia imágenes que estoy viendo, estoy viendo los resultados de los dos caminos y de alguna manera tú dijiste, esto no lo quiero, me voy por aquí, sea como sea, o sea, como que me aferro a... al camino que produce los resultados más bonitos. Y qué duro perder a tu abuela cuando tenías nueve años, ¿no? Y tener que perder a esa persona tan importante y tan valiosa, tu referente, ¿sabes? Tu ángel, quizás.
- Speaker #1
Sí, sí lo fue. Realmente para mí fue una sorpresa, porque ella para mí era mi mamá. Y cuando ella fallece y me llevan a vivir con mi mamá, yo le decía tía. De hecho, le dije tía. O le dije Linda por su nombre, yo nunca le dije mamá como hasta los 13, 14 años, porque no era mi pilar, no era mi referente. Que yo soy tu mamá, pero es que yo no me crié contigo, ¿quién eres tú? Pero era una total desconocida en el sentido de integración familiar. Tenía la referencia y la veía los fines de semana o cuando ella se aparecía, pero del resto yo no sabía quién era esa señora. Entonces, para mí fue bastante rudo y sí. Y honestamente, todo lo que viví me ayudó a tener una capacidad mental de tomar decisiones buenas y asertivas para mí. Me costó muchísimo salir de ese hogar de mi mamá porque era menor de edad, pero entré en un momento de esclavitud en el cual dije, ok, estoy trabajando, soy una esclava, me están explotando, porque era la única que trabajaba en la casa.
- Speaker #0
O sea, tú mantenías a tu mamá, a tus hermanos, pero cuando llegaste a tu casa encontraste también a tus hermanos, ¿no? Sí. Tu hermano mayor y tu hermano menor.
- Speaker #1
Tengo dos hermanos, yo soy la mayor y pues me tocó responder, me tocó sacar la cara y para mí era increíble verla. O sea, yo salía del liceo y agarraba a mi hermanito, el otro no estudiaba porque realmente no lo quiso nunca, y lo llevaba al liceo todos los días y lo traía y luego me iba a trabajar por las noches. Y para mí nunca, y hasta el momento, no encuentro el por qué ella nunca quiso trabajar. Porque no hubo ese despertar en ella de que tengo que trabajar, tengo que sacar a mis hijos adelante. Y no, llegué yo y todo se convirtió en, ah, ya se va a trabajar. Yo voy a dejar que ella trabaje. Y así fue hasta mis 18 años que pude salir de la casa.
- Speaker #0
Wow. Y empezaste a trabajar a los 12 años. ¿Cómo fue eso, no? Como una niña de 12 años. Toma conciencia de que no tenemos la ropa, no tenemos la comida, mi hermanito, ¿cómo hago? Y dice, pues sabes que yo sé trabajar, me voy a trabajar. ¿Qué trabajo encontraste?
- Speaker #1
Casualmente enfrente de mi casa había un restaurante chino. Era como un mini boulevard de comidas rápidas. Y yo era muy conversadora y converso con una de las chicas que trabaja en el restaurante. Y le digo, ¿sabes qué? Yo ando buscando trabajo. porque no tengo ropa para irme al helicóptero. Mi primer día fue con unos zapatos prestados, un pantalón de cabernilla de vigilante y una camisa azul de vigilante de oficial de seguridad. Y yo no fui más durante una semana. Y dije, yo tengo 15 días para conseguir un trabajo. Y a la primera persona que yo le conversé y le dije, tengo esta situación, ella me dijo, claro que sí, aquí puedes trabajar, yo te voy a ayudar. Y habló con el chino. realmente me tocó bastante rudo en ese momento, pero ya yo estaba como preparada como para hacer ese trabajo.
- Speaker #0
En un restaurante chino enfrente de tu casa.
- Speaker #1
Enfrente de mi casa, pero era una avenida, o sea, vivíamos en una avenida principal y enfrente teníamos el boulevard. Me cayó como anillo al dedo, comienzo a trabajar con él a los 15 días, o sea, yo dije, tengo 15 días para conseguir un trabajo y a los 15 días ya yo estaba trabajando con él. Llegaba del liceo a las 6 de la tarde. y salía a veces a las 12, 1, 2 de la mañana, a la hora que pues mermaba un poco las personas al llegar al restaurante porque es que los chinos, mira, hasta que no se me va el último cliente, yo no voy a cerrar esto.
- Speaker #0
Compromiso total, ¿no?
- Speaker #1
Me tocaba aguantar y era como la utilidad. Y eso me ayudó muchísimo porque ahí comienzo yo a conocer lo que es el mundo de la comida. A mí me encanta cocinar, me gusta mucho, me siento muy identificada con eso. Y sí, varias actividades de lo que él hacía, pues me enseñó. Y aparte de que me enseñó, pues también me tocó un poquito hacer lo que es todo el mantenimiento del restaurante, toda la preparación de los alimentos para que todo estuviera listo al momento de que pidieran un plato y el plato estuviera ya listo al momento, colocar los pollos en el asador, todo lo que es el restaurante como tal de comida china. Ahorita actualmente es una moda de comida china venezolana porque ya está. Ahora no, es una comida especial porque es venezolana y es china. Entonces sí, me tocó trabajar allí y allí tuve con él tres años.
- Speaker #0
Tres años. Guay, o sea, haciendo de todo y aprendiendo el oficio, ¿no? Como habías hecho con tu abuela, también aprendiendo a vender allí.
- Speaker #1
Honestamente, sí. A mí me gusta contar esa historia porque eso fue un común. Eso fue un... impacto para mí, un choque de que mira, lo vas a hacer así, vas a hacer a mi 500 mientras ella estaba en el otro toldo vendiendo otro tipo de ropa y yo me quedé aquí solita a los 6 años vendiendo y me acuerdo eran unos vestiditos para bebés, lo que yo estaba vendiendo en ese momento.
- Speaker #0
Wow, que increíble que increíble esta historia, ¿y cómo eran tus días? ¿a qué hora entrabas a la escuela? ¿salías a las 6 de la tarde? ¿entrabas en el restaurante y terminabas 12, 1, 2 de la mañana? ¿cómo eran tus días entonces?
- Speaker #1
A mí me tocó en la escuela, vamos a empezar por la básica, me tocó bastante rudo porque pues ella siempre estuvo en las actividades y el primer día de mi escuela me llevó y al segundo día me paró y casualmente en la escuela quedaba ocho cuadras y me dijo, vas a caminar exactamente ocho cuadras y ahí va a estar la escuela y vas a entrar a la escuela. Y cuando salgas vas a caminar ocho cuadras exactamente y vas a regresar porque no te puedo ni llevar ni buscar. Así fue mi básico. Y en el liceo... casualmente me tocó estudiar en el turno de la tarde, porque el turno de la mañana era muy difícil para mí, ya que me acostaba como dos, tres de la mañana, entonces mi ventaja era, entraba a las 2 y 45 al liceo, y salía 5 y 45, casi 6, y el chino me permitía entrar a esa hora, hasta que se cerraba, indiferentemente los horarios no eran... Fijo, no eran puntuales.
- Speaker #0
Que era hasta que se acabara el día.
- Speaker #1
Que era hasta que ya no entrara ningún cliente por esa puerta para atenderlo.
- Speaker #0
Y sé que te ocupaste de tu hermano menor durante esa época. ¿Cómo gestionabas a tu hermano menor también?
- Speaker #1
Sí, para mí fue bastante difícil porque tú eres hija, entonces estás en plena adolescencia. No tuviste como esa libertad de ser rebelde, de descubrir cosas, de realmente sentarte a pensar. Yo quiero ser. Nunca. Nunca tuve la oportunidad de eso, pero sí dije, si yo no saco adelante lo que yo tengo a mi alrededor, pues esto se va a acabar. Y yo no quiero que él sea como mis tíos, de que nunca estudiaron y nunca hicieron nada, nunca se dieron adelante. Y dije, si yo lo estoy haciendo y tengo el dinero para poder apoyarlo y comprar los uniformes y los útiles escolares, pues lo voy a hacer. Eso sí me motivó. Yo no quería que él pasara también por esa situación. Era el menor y yo era la mayor.
- Speaker #0
¿Qué diferencia de edad tenían?
- Speaker #1
Teníamos cuatro años de diferencia de edad.
- Speaker #0
O sea, que cuando tú tenías 12 años y estabas trabajando en el restaurante enfrente, él tenía 8.
- Speaker #1
Sí, estaba chiquito todavía. Pero sí, eso me motivó. La imagen siempre está en mi cabeza. Las imágenes buenas y las imágenes malas. ¿Qué puedes hacer con esto? ¿Qué decisión puedes tomar? ¿Te vas a quedar sentada o te vas a quedar tirada en una cama todo el día a esperar que alguien venga a salvarte o a rescatarte y decirte, no, no, no, eso no es así, tienes que hacerlo así? O es mejor explorar, salir adelante y ver qué puedes hacer, hasta dónde puedes llegar. Y eso fue lo que hice.
- Speaker #0
Wow, qué valentía y qué lindo, ¿no? Esos dos ejemplos y decir, yo me voy por este lado porque sé las consecuencias de irme por el otro, ¿no? Y escojo. Y tu hermano se graduó de ingeniero agrónomo.
- Speaker #1
Sí.
- Speaker #0
¿Y cómo fue todo ese proceso? ¿Hasta dónde lo acompañaste? Porque nos contaste que a los 18 te emancipaste y ya te fuiste a vivir sola. ¿Y cómo acompañaste a tu hermano todo lo largo de su carrera? ¿Cómo fue?
- Speaker #1
Sí, lo acompañé hasta el final, honestamente. Yo no tuve la oportunidad de estar en una universidad en ese momento. No tuve esa capacidad de sentarme y decir, mira, puedo estudiar y al mismo tiempo puedo trabajar. No me daban los números. No me daba el tiempo. Y yo realmente lo que quería era como escapar y darme un break, darme un tiempo para mí. No quiero más esta situación. Sin embargo, dije, pues, al lograr graduarse, yo no tengo ya más nada que hacer aquí. No hay algo que me pueda atar. Pero sí, yo me salí de la casa y me independicé totalmente, pero a la distancia lo seguí ayudando.
- Speaker #0
Wow, qué lindo. ¿Y cómo te independizaste? A los 18 años, me imagino que estabas contando los días 5, 4, 3, 2, 1, 18, chao.
- Speaker #1
Van al liceo y te dicen, mira, tenemos oportunidades para que vayan a la universidad, y lo que van a estudiar, lo que no van a estudiar, y yo leo y digo, no puedo, yo no puedo hacer esto, no puedo hacer esto, yo tengo que trabajar, yo tengo que tener dinero. Veo la oportunidad del ejército. A mí me dicen, no, en el ejército tú vas a salir adelante, vas a hacer cursos, tienes que prestar servicio militar, vas a tener tu cama, vas a tener tu espacio. Y yo, mira, ok, está bien, yo lo que quiero es salir de mi casa, indiferentemente de lo que vaya a hacer. Y esa fue una decisión bastante rápida y brusca para mí, pero no me arrepiento ni un segundo de haber ido a prestar servicio militar para poder salir de mi casa.
- Speaker #0
¿Y cómo fue esa etapa militar? ¿Te fuiste a los 18 y un día o el día de tu cumpleaños? ¿Cómo fue?
- Speaker #1
No, yo pasé mucha dificultad porque al mismo tiempo como trabajaba me tocó repetir, me tocó repetir. El cuarto año no me rendí, ahí fue cuando dije pues nada, voy a trabajar. Me fui a trabajar alquilando teléfonos, cuando en ese tiempo estaban de moda los alquileres de teléfonos, las llamadas y todo esto. Entonces esperé un año y volví de nuevo al liceo. Y dije, mira, para volver a escribirme y esto. No, sí, claro, por supuesto. Me vuelvo a escribir, vuelvo otra vez a buscar trabajo para poder mantenerme. Y ahí es donde yo ya estaba trabajando en un trailer de comidas rápidas. Porque yo me separo, yo duré en el restaurante chino tres años. Y como planchera en comidas rápidas, estas hamburguesas, en un trailer de comidas rápidas que estaba muy... Muy de moda antes en la calle. Trabajé seis años. En ese entonces yo lo que buscaba era mejorar. Y era muy cambiante. Si un trabajo a mí me daba más, y yo sabía que yo podía dar más, yo me iba para allá. Y siempre iba buscando lo mejor.
- Speaker #0
O sea, siempre intentando como mejorar, mejorar, escalar, escalar.
- Speaker #1
Sí, señor. Siempre intentando escalar y buscar más beneficios para mí, para yo poder tener aún más la capacidad de... sustentarme yo, sustentar mi casa, sustentar a mi hermano, hasta el momento que yo lo pueda decidir. Repito, yo el cuarto año me graduó, gracias a Dios, pero hubo una situación. Antes de yo graduarme, quinto año de bachillerato, llegaron esas personas del ejército al liceo, y yo me fui cuatro meses antes de graduarme. Ya todas mis materias estaban listas. Y yo, mira, hablé con la directora, tengo esta situación, yo quiero ir a prestar servicio militar. Casualmente me dan permiso, en ese entonces existía el fax, entonces yo tenía que enviar un fax al batallón, el batallón un fax al liceo para que pidan los permisos y todo esto, autorización de mi mamá también firmada, yo me voy a prestar servicio, casualmente...
- Speaker #0
¿Menor de edad todavía?
- Speaker #1
Menor de edad, no, ya era mayor, ya era mayor de edad. Sí, ya había cumplido los 18 y tres meses pasaron. Cuando yo estaba totalmente encerrada, que no me dejaban salir, estaba haciendo cursos, estaba en campamentos y todo esto. Cuando me toca a mí graduarme, yo me regreso de Caracas a Barquisimeto a recibir el título de bachiller sin una ceja, tenía una ceja rapada, estaba toda moreteada. por las actividades que estaba haciendo. El entrenamiento militar.
- Speaker #0
Y cómo que no le habían quitado una ceja. Era una de esas iniciaciones.
- Speaker #1
Me faltaba un día para salir de un curso y realmente me quedé dormida ese día. Por haberme quedado dormida, me rapan una ceja y al siguiente día ya yo estaba viajando y me tocó maquillármela por aquí en la foto con el título de bachiller no saliera tan mal. No salía de tamar. Pero sí, mi gestión realmente fue bastante efectiva en el sentido de moverme rápido. Y sí, me fui antes al ejército, antes de graduarme. Pero todo estaba, era como que ya estábamos al final. Sabes que en quinto año uno no ve tantas materias como al principio. Y todo estuvo de acuerdo en ese momento y todo se unió como para que yo me fuera antes a prestar servicio militar de graduarme de bachiller.
- Speaker #0
Wow, o sea, y siempre como buscando escalar, ¿no? Esa cosa de decir, oye, tengo esta oportunidad, ¿cómo puedo resolverlo? Cartas, permisos, faxes para poder irte y luego volviste a recibir tu título. Y me pregunto, ¿no? Ese momento en el que fuiste a hablar con el dueño del restaurante chino y le dijiste, oye, que me voy a trabajar en otra cosa porque me pagan más, ¿cómo fue? Me imagino que debes tenerle cierta apreciación a ese señor que te dio la oportunidad y aprendiste mucho con él. Y me imagino que él no debe haber estado muy contento de verte partir. ¿Cómo fue ese momento y cómo tomaste la decisión de decir, oye, esto es más importante, yo tengo que seguir escalando? Porque cuando lo dices, no hay rastro de duda, ¿no? Tú sabías, oye, yo tengo que seguir escalando, Ya llegué aquí hasta donde puedo llegar. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Cómo fue ese proceso?
- Speaker #1
Mira, él no se molestó para nada. Él lo que quería era un simple reemplazo y decirme, bueno, está bien. Yo lo que buscaba era como trabajar más horas, porque en el trailer me tocaba hasta las 4 o 5 de la mañana, pero sí ganaba más. Entonces, a mí lo que me resultaba era ganar más para yo poder tener para mí mis cosas personales y todos los gastos que tenía en el hogar. Y me dijo fue, pues, no, sí me tenía mucho aprecio, pero sí era importante para él que le buscara un reemplazo igual. Y yo le dije, igual no lo vas a encontrar. Igual no lo vas a encontrar, pero sí, sí quizás puedo acercarme a lo que quieras buscar. Y sí, eso fue, para él no fue tan emotivo. Para mí era una sed y una hambre de querer más y de buscar más. Así que pues eso ocurrió por obra y gracias del Espíritu Santo de alguien. Porque a los seis meses él tuvo un percance con alguien y a él le dan un disparo por una discusión. Y yo dije, oh, ya yo no trabajo ahí porque si no hubiese sido yo. Entonces por algo pasó.
- Speaker #0
¡Wow Hace los seis meses de haberte ido.
- Speaker #1
De haberme ido. Ahí lo disparan y lo dejan inválido.
- Speaker #0
¡Wow
- Speaker #1
Sí. Quedó inválido, pues tuvo que regresarse a su país. El proceso realmente no sé cómo fue, ni lo conozco, porque yo me la pasaba súper ocupada entre estudios y trabajo, pero sí, realmente eso a mí me impactó y dije, ¿pudo haber sido yo? No lo sé. Por algo fue, menos mal que me fui.
- Speaker #0
Me quedo intrigado porque dices... Yo quería crecer. Entonces encontraste este sitio donde te ofrecían más horas y terminabas a las 4 o 5 de la mañana.
- Speaker #1
O sea,
- Speaker #0
empezabas otra vez a las 6 de la tarde y te quedabas hasta las 4 o 5 de la mañana. Pero, ¿cómo sacabas la fuerza y la energía para trabajar hasta las 4 o 5 de la mañana todos los días? Luego levantarte, ir a la escuela, volver al liceo. O sea, ¿de dónde sacabas la fuerza?
- Speaker #1
Yo diría que yo me auto... Yo discipliné en el sentido de que me metí a un chic y dije, yo tengo que sacar a esta familia adelante y me auto esclavicé a decir, yo tengo que tener dinero, yo tengo que mantener mi casa. Nadie me lo dijo, ojo, porque es que nadie me obligó, pero nadie me dijo, no trabajes, lo hago yo. Entonces, si alguien quizás me hubiese dicho eso, mi mamá, yo no lo hubiese hecho. O sea, yo lo que hice fue ver una necesidad y dije... tengo que hacerlo, sé hacerlo, puedo hacerlo. Y quizás pues la adolescencia, obviamente la adolescencia cuando uno está adolescente uno tiene fuerza, pero...
- Speaker #0
Energía.
- Speaker #1
Y para todo. Y eso fue lo que me impulsó realmente.
- Speaker #0
Wow, yo recuerdo mi adolescencia y visualizo tener que salir del liceo e irme a trabajar de la cera a las cuatro de la mañana. Y me imagino que las cosas hubieran sido diferentes. Entonces, para ti, ¿cómo el secreto estaba en la cabeza? Como dijiste, yo cambio de chip o me agarro este que dice con todo. ¿Qué hacías cuando estabas cansada? ¿Había momentos de duda? Que decías, concha, estoy cansada, no sé qué. ¿Cómo lo vivías?
- Speaker #1
Yo no tuve tiempo de pensar. Yo no tuve tiempo de sentarme y decir, me estoy matando yo misma en esto, pero igual tienes que hacerlo. ¿Cómo puedes hacer? Tienes que reducir horas, tienes que cambiar de trabajo, busca un sitio donde puedas trabajar en la mañana, estudias en la tarde y en la noche descansas. No tuve tiempo de pensar. Yo, honestamente, todo fue reactivo, todo fue rápido, todo fue en movimiento y no hubo una Ausha. Para mí nunca, nunca hubo una Ausha en ese entonces. No tuve tiempo de... De yo decir, mira, si puedes hacerlo, no puedes hacerlo, estoy agotada, estoy cansada, no puedo con esto, nunca. En ningún momento eso se me pasó por la mente. Era como algo ya automático.
- Speaker #0
Tienes que hacerlo porque tienes que hacerlo. Y la fuerza, honestamente, no sé de dónde salía, pero ahí estaba siempre.
- Speaker #1
Y como de alguna manera, cuando tienes un propósito y tienes claridad sobre el camino que te enseñó tu abuela, el lado bueno, te das cuenta de que eres capaz de hacer muchísimo más de lo que quizás hubieras imaginado.
- Speaker #0
Honestamente, sí. Mi abuela en ese entonces tenía bastantes, o sea, tenía bienes. Mi abuelo era mecánico especializado, estaba en una corporativa. Eran pudientes, eran personas que realmente tenían cómo vivir bien, pero no lo demostraban, no se les veía por ningún lado. Siempre andaban sencillos, humildes, tranquilos, amables. Y sí, creo que para mí quedó ese de, mira, si mi abuela no hubiese fallecido y mi abuelo no hubiese caído enfermo y toda esa familia no se hubiese... destruido, por decirlo así, yo ahorita estuviera sacando adelante toda la visión que en ese momento tenía mi abuela en crecer y salir adelante. Y pues, honestamente, no sé exactamente qué estaría haciendo porque ella hacía tantas cosas a la vez y hacía tantas actividades a la vez y tenía cuatro o cinco actividades y yo vendo y yo hago, y vendo arepas, hago empanadas. todo lo que se pueda vender ella lo agarraba y lo vendía todo, tú necesitabas un par de zapatos y ella lo buscaba y te los daba, lo que necesitaras y eso a mí me ayudó mucho también para trabajar más adelante todo lo que podía todo lo que se podía vender y tú llegabas y necesitabas al bien no lo tenía, lo buscaba y te lo daba,
- Speaker #1
me lo voy a anotar lo vendía Y dime una cosa, cuéntanos luego cómo fue esa transición a la carrera militar. Entraste en el ejército y el ejército, con ese ritmo que tú tenías de trabajar desde la tarde a cinco de la mañana y estudiar, me imagino que el ejército fue unas vacaciones.
- Speaker #0
Pan comido. Pan comido, cuando me tocaba que si los compañeros nos castigaban o algo así, yo me reía. De alguna manera, yo no sé por qué me reía. O sea, era tan fácil, me era tan fácil y me sentía tan identificada a estar trabajando bajo presión o estar en una actividad bajo presión que nos castigaban más por reírme en ese sentido.
- Speaker #1
Cuéntanos un castigo que te pusieron que te dio risa.
- Speaker #0
Mira, una vez encontraron a una compañera comiéndose un chocolate y yo No, no comas chocolate. En eso cuando yo estoy diciendo no chocolate, nos llega alguien y nos dice, ajá, que están comiendo chocolate. Nos colocaron debajo de un aire acondicionado que te pegara de frente, te colocan tal con los pies para que no te muevas y te dicen hasta mañana, buenas noches. Y hasta las cuatro de la mañana, que todo el mundo se paraba y tenías derecho a moverte. Y eso fue risa y risa. Ella de un lado y yo del otro. Pero yo por... Yo no debía haber estado ahí viéndola comiendo chocolate o algo así. Pues nada, nos descubrieron y pensaba que yo también estaba comiendo chocolate.
- Speaker #1
O sea, que pagaste mucha por inocentes.
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
Y justo por pecadores. Y claro, tú dices, oye, pasarme la noche despierta, de pie, pues todos los días.
- Speaker #0
Sí, me fue bastante fácil para mí. Me lo disfruté. ¿El ejército?
- Speaker #1
Me lo disfruté.
- Speaker #0
Sí, en serio. Yo me lo disfruté. Yo el ejército me lo disfruté muchísimo. En todos los años que estuve allí, me lo disfruté muchísimo.
- Speaker #1
Y de alguna manera, los valores y, digamos, ese músculo de entrega y trabajo que tenías, veo que te sirvió en el ejército. ¿Aprendiste algo? ¿Qué fue lo que te aportó esa etapa? ¿Cuántos años estuviste en el ejército y qué fue lo que te aportó?
- Speaker #0
Lo primero fue en el servicio militar dos años. Yo honestamente tenía ya claridad de lo que realmente podía yo llegar a hacer y una carrera que fuera más fácil para mí para adquirir dinero rápidamente y dije bueno, nos vamos a la policía. Yo no tenía, era una academia de la policía estadal y tenías que pagarte los uniformes, tenías que pagarte todo tu equipamiento y dije no, no tengo, no tengo para ser policía. Sin embargo, en ese momento, pues hubo un boom de una policía nueva, donde no podías pagar y no podías hacer nada, sino que te becaban y yo, ah, excelente, vamos a hacerlo. Pues resulta ser que no me pude graduar de policía. A un mes de antes de graduarme de policía, a mí me detectan un sobreseguimiento provisional. Y era porque yo había estado en unas huelgas de liceo. Entonces, no era un delito, ojo, pero era como un sobreseguimiento que tuvo que haberse cerrado al año. Porque si tú volvías a hacer eso, lo de las huelgas, pues mira, aquí hay que hacer algo, ¿sabes? Y no pasó. Ese sobreseguimiento siguió y continuó durante siete años. Y cuando a mí me faltó un mes para la duerma de policía... Vuelve a aparecer como una varita mágica, un ángel ahí y dice, tú no te vas a graduar. Y no me gradué. Ahí tuve que, pues, comenzar de cero nuevamente. O sea,
- Speaker #1
no te pudiste graduar por un error administrativo, básicamente.
- Speaker #0
Por un error administrativo porque eso no debió haber pasado, eso no debió haber sucedido. El abogado que me atendió, que me ayudó con el proceso, me hizo una carta y todo, directamente a la UNES en ese momento entonces de la policía. de Barquisimeto, y me aceptaron. Ah, ok, sí, está bien, fue un error, pero tienes que comenzar de cero.
- Speaker #1
Otra vez hacer la formación.
- Speaker #0
Otra vez hacer la formación de un año, y ya tenía 11 meses, yo tenía todas las materias aprobadas, y yo estaba lista, yo estaba lista nada más para vestirme a la calle a trabajar. Entonces yo dije, bueno, vamos a hacerlo. Me fui.
- Speaker #1
Y aguárdate la idea, porque, y dices que un ángel bajó del cielo y me dijo, esto no. ¿Un ángel? Porque yo estoy pensando que se abrió el suelo y salió un demonio del infierno y dijo, no, ¿por qué un ángel? ¿Por qué lo ves como algo, intervención divina?
- Speaker #0
Porque yo era muy estricta y soy muy estricta. No me gusta la injusticia. Y realmente cuando ves, hay dos perspectivas de realmente lo que es la disciplina y lo que puede ser un trabajo de policía o de militar. Del lado de afuera puedes ver muchas cosas malas. y que para ti pueden parecer muchas cosas malas, pero de esas cosas hay alguien que lo está influenciando o lo está obligando a hacer esas cosas. Y él por cumplir una orden lo va a hacer porque él no quiere quedar mal. Entonces, para mí sí fue una bendición porque si no hubiese sido así, yo estuviera presa por los mismos, no sé, lineamientos que están ahí dentro de lo que es la policía. Y lo que es el manejo como tal de las normativas allí. Entonces, hay como normativas que se saltaban y nadie hacía nada. Pero ahí siempre estaba yo. Donde algo se saltaba, yo estaba haciendo esto mal. Pero eso no es tu problema. Pero ok, pero lo estás haciendo mal. Ese no es el proceso. Ese no es el debido proceso. Tú tienes que realmente hacerlo como es. No importa, me lo salto. Y ahí fue cuando dije, no, mejor que me pasó. Porque si no, yo... O me hubiese retirado yo solita o me hubiesen votado.
- Speaker #1
O te hubieran retirado. Y tú crees que hubieras terminado presa por eso.
- Speaker #0
Sí, claro.
- Speaker #1
O sea, como que alguien que estaba incumpliendo una norma y tú lo hubieras descubierto, hubiera organizado las cosas de una manera para que tú terminaras.
- Speaker #0
Para que yo terminara mal. Correcto.
- Speaker #1
Y entonces cuéntanos, volviendo a la historia. Te dijeron que tienes que volver a empezar de cero.
- Speaker #0
Lo hice.
- Speaker #1
Y volviste a empezar de cero.
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
¿Y te graduaste?
- Speaker #0
No. Fueron tres días decisivos. El primero era el examen físico. Atendían a 30 aspirantes. Yo llegué entre los 50. El segundo, atendían, creo que no fue la doctora. Y al tercer día, atendían a 50 y yo estaba entre los 100.
- Speaker #1
¡Guau O sea que, de alguna manera, como que la vida, el destino o ese ángel decía... América no va a hacer esto. O sea, y te lo cerró puertas, o sea, de una manera quizás injusta, ¿no? Porque digamos que tú estabas lista y hubieras sido una policía extraordinaria.
- Speaker #0
En ese entonces lo vi como una injusticia, pero ya ahorita no. Y como siempre he buscado, ok, esto no me está funcionando, o puede funcionarme esto, puede funcionarme aquello, yo astutamente al mismo tiempo presenté para hacer un curso de sargento. Y ese tercer día... que estoy en la policía donde me están diciendo ok, no llegaste a tiempo vuélvelo a intentar ese mismo día me llegó un correo y me dice que quedé seleccionada para hacer el curso de sargento profesional del ejército y dije ok, está bien, porque sí hice dos cosas al mismo tiempo presenté en dos lugares al mismo tiempo pero pues yo me inclinaba más a lo que era la policía, porque es más civil es más social, estás en la calle en cambio en el ejército estaría encerrado Gracias. y ya yo había vivido la experiencia de estar encerrada prestando servicio militar y yo dije, no, yo no quiero ser sargento Yo quiero ser policía, yo quiero estar en la calle, la gente, el movimiento. Y yo venía de todo ese movimiento de la calle, de las ventas y de los buhoneros. Y me sentí identificada y dije, a mí no me gusta el encierro. Prefiero irme para la calle. Pero no fue así. Casualidad ese día, me llega ese correo y dijo que era seleccionada. Éramos 111 aspirantes y yo era la número 59.
- Speaker #1
Y te volviste al ejército a hacer el curso.
- Speaker #0
Me regresé al ejército a hacer el curso por un año de sargento profesional del ejército. Me gradué y ahí pues tuve que esperarme unos cinco añitos para poder retirarme porque pues por cuestiones de política y lineamientos igual internos que no iban conmigo, me dijeron a mí, yo me dije a mí misma, mira, sabes que no, esto no va contigo.
- Speaker #1
No te sentiste que estabas en tu sitio, pero te grabaste como sargento y estuviste ejerciendo cinco años en el ejército como sargento.
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
Y apenas pudiste...
- Speaker #0
Me retiré.
- Speaker #1
Te retiraste. ¿Y qué vino después? Porque me imagino ahora conociéndote, no te retiraste a ver qué hago.
- Speaker #0
No. Bueno, realmente fue un a ver qué hago, pero ya yo estaba metiendo currículos para trabajar como coordinadora de seguridad porque era ya la experiencia que... que venía y lo que manejaba y lo que podía disciplinarme allí, dije, pues, en esto lo puedo hacer. Y sí, fui buscando empresas y ya casi saliendo de baja ya tenía un empleo porque es que yo me muevo rápido. Cuando yo realmente digo, tengo que hacer esto en este tiempo, lo puedo lograr y lo hago.
- Speaker #1
¿Y por qué?
- Speaker #0
Porque me lo propongo.
- Speaker #1
Porque tú sí, cuando dices... yo lo voy a lograr esto en este tiempo, pum, lo logras. ¿Cuál es tu fórmula del éxito?
- Speaker #0
Buscarlo, movilizarte, moverte. Si tú no te mueves, el éxito no va a llegar a ti. Tú puedes tener éxito levantándote todos los días, que tu trabajo salga bien, pero ¿cuál es ese extra que tú estás haciendo que puede llegar a alcanzarte el éxito un poquito más rápido? Porque muy bien que yo pueda trabajar en una oficina ocho horas y ya de ahí no hago más nada. Pero ¿cuál es el extra? ¿Qué es lo que quieres lograr? ¿Qué es lo que vas a hacer? ¿Cuál es el siguiente paso? Y la vida a mí me enseñó que siempre hay un siguiente paso. ¿Esto se acabó? No. Bueno, ok. Muchísimas gracias. Muy bonita la experiencia. Sigue adelante.
- Speaker #1
Yo me anoté. Si no te mueves, el éxito no va a llegar a ti. Dar el extra y siempre hay un siguiente paso. La fórmula del éxito de América. Y cuéntanos, América, entonces empezaste a trabajar como, repítemelo, como agente de seguridad.
- Speaker #0
Sí, coordinadora de seguridad.
- Speaker #1
Coordinadora de seguridad. ¿Y cómo fue esa etapa?
- Speaker #0
Mira, para mí fue bastante fácil. ya ahí me tocaba ver los procesos dentro de las empresas, de cómo se manejaban, y realmente ya de venir de una disciplina tan estricta dentro del ejército, y querer implementar esa disciplina en una corporación era un choque.
- Speaker #1
Claro.
- Speaker #0
Era como que no puedes hacerlo. Claro, tampoco es que vas a llegar mandando a todo el mundo.
- Speaker #1
Y no podías tampoco poner a la gente castigada frente al aire acondicionado con tal con los pies. Entonces como que la disciplina va diferente, ¿no? Sí,
- Speaker #0
sí, sí, era totalmente diferente, pero, ¿sabes? Eran cosas del día a día. Llegué tarde porque, mira, tenía que llevar a mi hijo al colegio, por eso llegué tarde, mira, no tenía almuerzo para hoy, me pasó esto, y eso a mí me ayudó como a abrirme un poco en decir, ok, esto fue lo que viviste dentro del ejército. Esto es lo que está en la sociedad, en la calle, en una corporación, en una empresa. ¿Qué puedo hacer yo con esto? Y siempre me encontraba personas, siempre, siempre me las encuentro, que tienen algo que necesitan y que tú puedes tenerlo. Bien sea una palabra, bien sea un dulce, bien sea un consejo, bien sea, oh mira, yo pasé por esta situación, te recomiendo que hagas tal cosa. Para que no te afecte, ¿sabes? En tu cuerpo, no te agotes, estés siempre activo. Siempre me encontraba alguien que veía en mí una experiencia que ellos no tenían y les gustaba como preguntarme, ¿tú de casualidad fuiste militar? ¿O tú de casualidad fuiste policía? ¿En algún momento trabajaste de seguridad? Y yo, ¿a todas? Sí, sí, sí.
- Speaker #1
O sea, que empezaste a ser como mentora de otras personas, ¿no? Y ayudar a los demás con tu experiencia a crecer y a poder seguir tus pasos.
- Speaker #0
Aún me los encuentro. Aún me los encuentro. Y no es que quiera dejar una huella, pero siempre veo, los escaneo y digo, esta persona tiene esta necesidad en esto. Siempre me los encuentro. Para mí es muy bonito, realmente. Una anécdota. Trabajando en esas corporaciones, en esas empresas, me consigo una muchacha donde había que ponerse una corbata. Ella no sabía ponerse la corbata. Yo le puse su corbata. Muchas gracias. Tres años después me la encuentro. Ella estaba trabajando en un sitio de fotocopias, algo así. Casualidad, estaba yo en ese sitio. Y, mira, una copia, una impresión y esto, y me queda viendo. Usted fue la que me acomodó la corbata en tal sitio, sí, así, así. Y yo, sí, me acuerdo de ti. Me brindó un café, estábamos hablando, conversando. Es como alguien se está preocupando por mí. Alguien está viendo que yo puedo estar mejor o me puede decir algo que a mí me pueda servir y me está prestando atención. Eso sí me ayudaba a prestarle atención a los detalles, a verle si la persona necesita o no necesita algo. Si está bajo un sol y yo puedo y tengo la capacidad de comprarle un agua, un dulce o algo para que pueda continuar y seguir trabajando. Porque a mí me hubiese encantado que lo hubiesen hecho conmigo.
- Speaker #1
Qué lindo eso. Dar a los demás lo que quisieras, te hubiera gustado haber recibido.
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
wow sí,
- Speaker #0
eso sí
- Speaker #1
América, y cuéntanos ¿cuándo decidiste hacer tus estudios de administración de empresa y cómo fue ese proceso? ¿sigue esto en la idea de seguir creciendo, seguir buscando seguir escalando,
- Speaker #0
en ese entonces pues me tocó trabajar por decirlo así desde casa Y pues la tecnología, el movimiento y la gente, ya yo me había retirado del ejército, ya queda pues mi título prácticamente obsoleto, porque en la calle solamente te sirve para trabajar de seguridad, como coordinador de seguridad, supervisor de seguridad, ya de ahí no vas a avanzar. Y dije, hay que avanzar. En ese momento tomé la decisión y gracias a que me impulsaron personas que tenía alrededor, y dije, yo tengo que ser profesional. Yo puedo ser profesional. Y para mí me costó muchísimo porque, claro, no tienes toda esa energía y toda esa fuerza que agoté trabajando en vez de poderla agotarla estudiando en una universidad. Dije, bueno, vamos a hacerlo. Era la más viejita de todos. Estudié online, por decirlo así, presencial solamente los sábados. Y sí, yo me sentí, eso fue el año pasado, a mis 33. Y... Todavía estoy orgullosísima de mí, porque claro, no lo pude hacer en la adolescencia, pero lo hice. Estuve hasta hace tiempo, lo hice, lo logré. Ahorita estoy pensando ya cuál es el segundo paso de poder continuarlo.
- Speaker #1
Es seguir escalando.
- Speaker #0
De seguir haciéndolo. Sí, porque me gustaría realmente como continuarlo, pero bueno, todavía estoy en el año sabático, un año... un año pensándolo, me lo estoy disfrutando todavía pero no lo voy a pensar como mucho para poder seguir avanzando
- Speaker #1
¿Y ese proceso de estudio, coordinado con el trabajo, cómo lo llevaste a cabo? O sea, el, bueno, me imagino que como estudiar al liceo y estar de la cera a las 4 de la mañana en el puesto de comida rápida ¿fue más fácil que el lado de la universidad o no? ¿fue más difícil?
- Speaker #0
No, fue más fácil Gracias. Lo que pasa es que no era, por decirlo así, ya lo soy, ya mejoré. No era muy tecnológica y cuando me tocó hacerlo online dije, Dios, ¿qué es esto? Yo tengo que sentarme en una computadora a leer y a estudiar y esto y aquello. Yo lo hacía de noche, pero pues lo pude lograr. O sea, dije, tienes que hacerlo, tienes que verte ahí, tienes que sentirlo, tienes que tocar una medalla y decir esto, lo logré. lo lograste, o sea, lo pudiste alcanzar. Nunca es tarde para hacerlo y me tocó decírmelo y hacerlo.
- Speaker #1
¿Cuáles son las creencias sobre ti misma que has ido construyendo a lo largo de los años? ¿Qué es lo que tú crees de ti? Porque me estás contando y se me dije, tengo que hacerlo. Visualizaste la medalla en el momento de graduación, ¿no?
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
¿Y cómo eso lo usas seguido, no? ¿Qué crees de ti sobre tu capacidad de salir adelante y lograr las cosas? ¿Te enfrentaste a descubrir la tecnología que no había sido parte presente de tu vida hasta ese momento? ¿A hacer estudios? superiores o sea usaste la visualización te hablaste a ti misma entonces me da mucha curiosidad saber cuál es la creencia que tienes de ti frente a un nuevo reto y cuéntanos esas estrategias que haces para que nos un poco mostraste ahora para poder salir adelante en esos momentos de duda realmente uno se conoce y sabe hasta dónde puede llegar y lo que puede lograr
- Speaker #0
Y yo cuando pienso mucho algo, ya automáticamente me estoy diciendo, no lo vas a hacer. No lo vas a lograr. ¿Por qué lo estás pensando? Actúa. Porque siempre fue, actúa, hazlo, hazlo. Porque si no comienzas a hacerlo, no lo vas a lograr. Si lo visualizo, que para mí es más rápido que pensarlo. Y automáticamente digo, esto lo puedo hacer, Lo visualizo rápidamente y sin pensarlo, actúo. Pero siempre tener la certeza de que todo va a salir bien. Porque lo vas a hacer y realmente tienes esa seguridad y esa fuerza de decirte a ti misma, sí, claro, eso para ti va a ser fácil.
- Speaker #1
¿Y de dónde sacas esa certeza? ¿Cómo sabes que va a salir bien?
- Speaker #0
Mira, honestamente no lo sé. Quizás sea porque lo estoy haciendo yo y lo estoy haciendo yo misma, acompañada del equipo que tenga alrededor, y diga, sí, claro, aquí todos tenemos... la capacidad de hacerlo y lograrlo. Aquí nada va a salir mal. Y se hace, y lo realizo. Cuando lo pienso mucho, estoy dudando y yo misma me saboteo. Ay, pero es que yo pensé que esto iba a salir mal y salió mal. No lo pienses. Es una manera,
- Speaker #1
la mente como que te desvía de las cosas y lo que tú haces es decir, yo lo visualizo, una imagen, y luego paso a la acción y no me...
- Speaker #0
No me freno.
- Speaker #1
No me pongo a pensar nada, porque si me pongo a pensar, de alguna manera eso me aleja del objetivo.
- Speaker #0
Sí.
- Speaker #1
Guau, América, qué increíble tu historia de vida. ¿Qué es lo que viene? ¿Cuáles son los próximos pasos? Cuéntanos cómo sigue ese proceso de escalada. Eres como una alpinista, ¿no? Subiendo cada vez más y más y más. ¿Cuál es el próximo paso?
- Speaker #0
Mira, el próximo paso lo estoy haciendo ahorita. Es algo ahí que estoy cocinando, por decirlo así. Como yo crecí en la cocina y crecí alimentando a las personas y no hay una cosa más rica y satisfactoria que alguien llegue a ti y hayan tres personas y en esas tres estás tú. Y digan, no, yo quiero que me lo prepare ella. Me pasó. Y eso para mí, a mí nunca se me ha olvidado. Y yo digo, yo quiero volver a tener esa experiencia. Yo quiero volver a vivir eso. Que alguien llegue a ti y te conozca. sepa cuál es tu trabajo, sepa cómo cocinas, cómo lo haces y te lo solicite. Tú lo vas a hacer. Así que sí, en este momento pues no tengo muchos detalles como para contarlo, pero sí, estoy cocinando algo bien, bien, bien satisfactorio para mí, que sea de buen provecho, que sea de gran orgullo, de gran alegría, de que ya me alejé. Un poco de la cocina, pero sí quisiera volverme a acercar. Y pues ese es mi próximo paso. Mi próximo paso es realmente construir, crear, visualizar. Y tener un propio restaurante, un propio, por decirlo así, de empresa, no empresa, pero sí un puesto de comida donde yo pueda sentirme realmente cómoda en lo que estoy haciendo y lograrlo. Pero sí estoy en ese proceso. Todavía estoy en el proceso de poder lograrlo.
- Speaker #1
Una mujer muy sabia me dijo, no lo pienses mucho. Visualízalo y pasa a la acción.
- Speaker #0
Yo estoy a la acción. Ahorita en este momento estoy a la acción. Pero todavía no se ha materializado. Entonces, para poder materializarlo, lo tengo que hacer. Pero ahorita estoy en unos movimientos tras bastidores para que eso se pueda lograr.
- Speaker #1
Wow. Pues bueno, dentro de poco va a salir un restaurante extraordinario. Cuando lo tengas, América, nos tienes que decir para ir a comer para allá.
- Speaker #0
Por supuesto que sí.
- Speaker #1
América, muchas gracias por esta conversación tan inspiradora. Qué vida de lucha, de crecimiento, de sabiduría, de una inspiración profunda. Para mí te admiro enormemente. América Parra, la mujer que no tuvo tiempo para estar cansada, que sabe que si no te mueves, el éxito no va a llegar, que tienes que dar el extra y que siempre, donde sea que estés, hay un próximo paso que te está esperando. Muchísimas gracias, América.
- Speaker #0
Gracias a ti, Carlos. Estoy muy agradecida de estar aquí, de haber podido contar mi historia. Obviamente la historia no termina, la historia continúa, así que pues...
- Speaker #1
próximamente le estaremos contando los próximos pasos lo estamos esperando por acá y bueno a todos y todas muchísimas gracias por haber escuchado esta historia espectacular de América, una súper latina y compárteselo por favor a una persona que pueda inspirarse de su historia de vida, no hay mejor acción que puedas hacer que compartirle la inspiración y la vida de América a alguien que pueda seguir sus pasos de campeona muchísimas gracias a todos y todas